Lo Último

sígueme por Correo

La autocompasión es positiva para el alma

Las meditaciones de autocompasión benefician la salud emocional y el sistema inmunológico, y estabilizan la glucosa en diabéticos, según estudios. ¿Cómo podemos aprender a ser más compasivos con nosotros mismos?
¿Te hablas con el mismo tono y amabilidad con los que te comunicas con tus amigos?
¿Usas contigo las mismas palabras de aliento y comprensión? ¿O lidias a diario con un implacable "enemigo interno"?
Tratarnos con compasión ayuda al bienestar emocional y es algo totalmente diferente a sentir pena por uno mismo, según Kristin Neff, profesora de psicología de la Universidad de Austin, en Texas, (EE.UU.) y autora del libro "Sé amable contigo mismo".
Un campo creciente de investigación indica que la autocompasión tiene además un impacto tangible en la salud física. Y éste va desde la respuesta inmune al estrés hasta la estabilización de la glucosa en diabéticos.
Kristin Neff dedicó su vida académica a investigar la autocompasión, que según asegura, le ayudó a lidiar con lo que describe como el "mayor desafío" en su vida, el autismo de su hijo Rowan.
La psicóloga ha desarrollado meditaciones y entrenamientos de autocompasión y asegura que practicarla está al alcance de todos.
¿Pero qué es exactamente la compasión con uno mismo? ¿Y cómo se diferencia de la pena?

Autocompasión vs pena
"No tengo dudas de que la autocompasión es buena para la salud mental", dijo Neff a BBC Mundo.
"Y para entender esto basta preguntarnos, ¿qué será mejor para mí, tener un amigo interior que me apoye? ¿O un enemigo interno que te dice cosas horribles?"
Neff señala que es fundamental distinguir la autocompasión de la pena, "porque la pena por ti mismo no es saludable y la autocompasión sí lo es".
Para la psicóloga estadounidense, pena significa "básicamente decirme 'pobrecita yo', es un estado mental en que exagero lo que me ocurre, en que me aíslo de los demás y siento que soy la única en el mundo que sufre".
La autocompasión, en cambio, tiene tres elementos, según Neff. Por un lado se trata de ofrecernos comprensión y apoyo. Pero también hay otros dos componentes: un sentido de humanidad compartida y la atención plena.
"La idea es sentir que otras personas también sufren, que no somos los únicos, que hay una experiencia humana común", señaló Neff a BBC Mundo.
"Y la autocompasión también incluye la práctica de mindfulness o atención plena, de estar en el presente y ver las cosas como son, sin ignorarlas, pero sin las exageraciones que causa una mente que constantemente rumia".

Impacto en la salud
Varias investigaciones recientes apuntan al impacto positivo de la autocompasión en la salud física.
Jennifer Arch, profesora de psicología de la Universidad de Colorado (EE.UU.), estudió las respuestas al estrés tras un breve entrenamiento en meditaciones de autocompasión. Uno de sus estudios más recientes fue publicado en julio de este año en la revista Psychoneuroendocrinology.
"El entrenamiento disminuyó marcadores de estrés en el sistema nervioso autónomo ", dijo Arch a BBC Mundo. Dicho sistema controla acciones involuntarias, como la dilatación y contracción de vasos sanguíneos, la salivación, el sudor o la digestión.
Otros investigadores midieron niveles de una glucoproteína llamada IL 6 o interleucina 6 para determinar la inflamación asociada al estrés. El trabajo publicado en 2014 por, entre otros, Juliana G. Breines, de Brandeis University, en Massachussetts (EE.UU.), sugiere que "la autocompasión puede ser un factor de protección contra la inflamación inducida por estrés".
Por su parte, Steve Cole, de la Universidad de California (EE.UU.), mostró que un mayor sentido de conexión con otros seres humanos fortalece el sistema inmunológico.
Y un trabajo publicado en junio en Diabetes Care, la revista de la Asociación Estadounidense de Diabetes, establece el impacto positivo de meditaciones de autocompasión en diabéticos.
"La principal conclusión del estudio es que cuando las personas con diabetes aprenden a tratarse con más comprensión y amabilidad tienden a estar menos deprimidas", dijo a BBC Mundo Anna Friis, una de las autoras del estudio.
"También encontramos que ser más autocompasivos disminuye los niveles en la sangre de Hba 1c, o hemoglobina glicosilada, una de las principales medidas clínicas de salud en diabéticos".

"Cambio radical"
En Argentina, la psicóloga Fanny Libertun se entrenó en los cursos desarrollados por Neff y utiliza la autocompasión en sus terapias.
"La autoobservación desde la autocompasión nos permite hacer un cambio de perspectiva radical", dijo Libertun a BBC Mundo.
"Ni tenemos que ser de una determinada manera ni estamos separados de los otros".
"Desde una sólida y firme base forjada en la autocompasión las personas se sienten más integradas, desisten en sus intentos de ser mejores, o más perfectos, es decir ser otros".
"Gracias a la actitud compasiva las personas se transforman en seres que disfrutan al sentirse aceptados y completos tal y como son, logran enfocar los cambios que necesitan hacer con amor, a la vez que desplegan sus talentos con mayor fluidez".
Kristin Neff asegura que la autocompasión fue crucial para lidiar con el desafío del autismo de su hijo. "Es una de las razones por las que hablo con tanta pasión sobre la autocompasión. He visto en mi propia vida como funciona".

Primer paso
¿Cómo comenzar entonces a practicar autocompasión?
En el caso de Kristin Neff, esta práctica fue vital tras el diagnóstico de autismo de su hijo.
"No me juzgué a mi misma por la confusión y frustración inicial de no saber cómo responder como madre ante las necesidades de mi hijo", dijo Neff.
"Y encontré que siendo amable conmigo y dándome apoyo pude acceder a más recursos emocionales para ayudar a mi hijo, que si hubiera simplemente aceptado una mente llena de negatividad".
Algunas meditaciones de autocompasión en español pueden encontrarse en internet, en sitios como   Mindfulselfcompassion   y  Mindfulnessyautocompasion
Dos meditaciones están incluidas más arriba en esta nota, pero Neff asegura que podemos dar un primer paso en forma muy simple.

Kristin Neff: "Una forma muy fácil de comenzar a ser más autocompasivos es usar el mismo lenguaje comprensivo y que nos de aliento, que usaríamos con un amigo que apreciamos. Y el tono también es importante".
"Si te sientes inadecuado o enfrentas una dificultad pregúntate, ¿le diría esto a un amigo querido si enfrentara la misma situación?".
Una forma muy fácil de comenzar a ser más autocompasivos, según la psicóloga, es tratar de usar un lenguaje tan comprensivo y que nos de aliento, como usaríamos con un amigo al que apreciamos mucho. Y el tono también es importante.
"Sabemos como hablarle a un amigo. Las herramientas las tenemos al alcance de la mano", dijo Neff a BBC Mundo.
"Sólo debemos recordar usarlas con nosotros mismos".

El dolor es el Maestro más severo en la vida

Las personas no llegamos a este mundo con la habilidad suficiente como para gestionar el dolor. A pesar de ser algo común en nuestro ciclo vital, y de experimentarlo nada más venir al mundo, nadie nos ha ofrecido un manual para sobrevivir al sufrimiento.
De niños nos desahogamos con las lágrimas pero, a medida que crecemos, nos dicen que llorar no es bueno, que es algo que solo hacen los débiles. Es entonces cuando empezamos a interiorizar, a callar palabras y a disimular.
"El dolor, el maestro más severo"

La educación emocional no es algo que se enseñe en los centros educativos, y nuestros padres casi nunca son demasiado hábiles a la hora de iniciarnos en estos campos, en la gestión de las frustraciones, de los desengaños, de las desilusiones.
Somos nosotros, a través de nuestras experiencias, los que debemos aprender a sobrevivir. Ahora bien, hay algo que debemos tener claro: hay muchos tipos de dolor emocional. Hay unos que lastiman y otros que nos hacen cambiar para avanzar.
APRENDER A ACEPTAR LA ADVERSIDAD
Hay quien se niega a aceptar el dolor en cada una de sus formas. Unos enmascaran el dolor físico con los analgésicos y otros rehuyen del dolor emocional, fingiendo que no existe.
Es un error. Toda sensación de dolor es síntoma de un problema interior que hay que conocer. Ya sea una enfermedad, en caso de dolor físico, o bien un problema no afrontado de forma correcta.Tampoco podemos pasar por alto que los problemas emocionales pueden somatizarse y derivar así en dolor físico, en cansancio o en problemas musculoesqueléticos.
¿DE QUÉ FORMA HEMOS DE AFRONTAR LA ADVERSIDAD COTIDIANA?
No debe sorprenderte si te decimos que es necesario aprender que existe esta dimensión lo antes posible. Es vital pues que, desde nuestra infancia, se nos hagan entender las siguientes cuestiones:
Por mucho que nuestros padres, madres o abuelos se esfuercen, no pueden cuidar de nosotros siempre ni garantizarnos una felicidad absoluta en cada paso que damos. Los niños deben aprender a gestionar la frustración, a que no siempre se consigue lo que se desea.
Si educamos en madurez emocional, daremos múltiples estrategias a los más pequeños para que cada día, sean capaces de hacer frente a esas fuentes que les puede ocasionar dolor. Con una buena autoestima vencerán las posibles críticas de los compañeros de clase.
Si son autónomos, si se esfuerzan en conseguir sus objetivos, sabrán que muchas veces el conseguir algo no está exento de cierto sufrimiento. El saber ya desde la infancia y la adolescencia que la adversidad es algo que puede aparecer más de lo que desearíamos hará que nos demos cuenta también de que “son momentos para ponernos a prueba”. Para demostrar de lo que somos capaces.
Comprendemos que no es fácil hacerles ver a los niños que la vida, puede ser a veces muy compleja. Como madres y padres les deseamos lo mejor, pero tampoco podemos sobreprotegerles ni introducirlos en una burbuja. Hay que ofrecerles ante todo una educación emocional que fomente su madurez, para que canalicen mejor las decepciones, para que sepan desahogarse, quererse más a ellos mismos, y superarse cada día en su búsqueda por ser felices.
EL DOLOR ES EL MAESTRO MÁS SEVERO
Desearíamos que no existiera. Nos encantaría borrar el dolor y el sufrimiento de nuestra vida y de la vida de quienes amamos, para que nada turbara nuestro equilibrio. Sin embargo, hay unos principios que debemos asumir e interiorizar por nuestro bien.
La vida fluye y cambia. Nada es estable y formamos parte del movimiento. Hay quien dice que para saber qué es la felicidad, primero hay que sufrir. En absoluto. No hay que ser tan extremos. Las personas sabemos muy bien qué es estar bien, satisfechos, tranquilos y felices. Es un bien primordial y sabemos reconocerlo sin necesidad de ver a su antagonista frente a frente.
Ahora bien, sí hay unos errores en los que a veces solemos caer. Son los siguientes: 

Pensar que la felicidad y que la calma se van a mantener para siempre. No estamos preparados para sufrir las pérdidas, las enfermedades, para sufrir desengaños.
Nos olvidamos de que la vida tiene un principio innato: avanzar. Y todo avance trae de forma irremediable el cambio, ya sea bueno o malo.
Todos formamos parte de ese movimiento vital. Es necesario pues permitirse llevar de la forma más armónica posible al compás de esos cambios.
Si nos resistimos a hechos tan comunes como envejecer o no aceptamos que alguien haya podido dejar de amarnos, quedaremos encallados, aferrados al sufrimiento. Hay que llorar y enfadarse, desde luego. Es lícito ponerse de mal humor y sentir el dolor en toda su intensidad cuando algo ocurre pero, luego, debes aceptarlo. Y, después, formar parte de ese río que nos lleva la vida en el día a día, donde el cambio puede traerte de nuevo cosas buenas.
Hay vivencias que nos van a dejar lastimados por dentro, de eso no cabe duda. Hay un tipo de dolor que no deja indemne a nadie, y eso es algo que debemos asumir. La pérdida de un ser querido , por ejemplo, es algo difícil de aceptar, pero poco, podremos vivir con esa ausencia. Dolerá un poco menos.
Ahora bien, ten en cuenta que, si bien es cierto que la personas no solemos llegar “preparadas de fábrica” para el sufrimiento, sí disponemos de estrategias innatas para afrontarlo: todos somos excelentes supervivientes, todos disponemos de Resiliencia.

Vía:  Mundoopi
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...